domingo, 11 de enero de 2009

Amor

de Pablo Neruda



Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
la leche de los senos como de un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal.

Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin pena al lado mío
y saliera en la estrofa -limpio de todo mal-.

Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más.

Y todavía
amarte más

y más.

jueves, 8 de enero de 2009

Para el alma imposible de mi amada

de César Vallejo



Amada: no has querido plasmarte jamás
como lo ha pensado mi divino amor.
Quédate en la hostia,
ciega e impalpable,
como existe Dios.

Si he cantado mucho, he llorado más
por ti ¡oh mi parábola excelsa de amor!
¡Quédate en el seso,
y en el mito inmenso
de mi corazón!

Es la fe, la fragua donde yo quemé
el terroso hierro de tanta mujer;
y en un yunque impío te quise pulir.
Quédate en la eterna
nebulosa, ahí,
en la multiesencia de un dulce no ser.

Y si no has querido plasmarte jamás
en mi metafísica emoción de amor,
deja que me azote,
como un pecador.

Maldije

de Facundo Cabral


Maldije a la tormenta que te asustaba,
Maldije a la lluvia que te mojaba,
Maldije al viento que te despeinaba.

Maldije!

Hoy golpeaste a mi puerta y bendije a la tormenta que te trajo,
bendije a la lluvia cuando te quitaste la ropa mojada,
y bendije al viento... que apagó la lámpara.

Bendije!